En seis meses hemos pasado de «ChatGPT con publicidad, qué locura» a tenerlo aquí, en España, la semana que viene. Te cuento qué va a cambiar y qué significa para quien trabajamos en paid media.
Esto no sale de la nada. OpenAI ya había anunciado sus planes publicitarios en enero, junto con el lanzamiento global de ChatGPT Go, su plan más económico. Y en Estados Unidos el programa lleva meses funcionando, generando cien millones de dólares de ingresos anualizados en solo seis semanas, con más de 600 anunciantes ya dentro. Que llegue a Europa era cuestión de tiempo.
Qué va a cambiar y qué no
Los planes de pago, Plus, Pro, Enterprise, Business y Educación, van a seguir libres de publicidad. Los anuncios afectan solo a quien usa la versión gratuita o el plan Go.
En esta primera fase, los anuncios no van a ser personalizados. Se van a seleccionar según el tema de la conversación y datos contextuales básicos como la ubicación o el dispositivo, no según tu historial de chats ni tu memoria. Más adelante, si quieren activar personalización, tendrán que pedirte permiso explícito.
Los anuncios van a aparecer después de la respuesta que da la IA, diferenciados de esa respuesta, y solo cuando se detecte intención de compra. Es decir, si le preguntas algo que no tiene ningún componente comercial, no vas a ver publicidad. Si le preguntas por el mejor seguro de coche o le pides que te compare portátiles, ahí sí entra en juego.
Y hay una línea que OpenAI dice que no va a cruzar. Un anunciante no va a poder pagar para que ChatGPT recomiende su producto, cambie una respuesta o favorezca una marca. El sistema de anuncios funciona separado del modelo que genera las respuestas.
Lo que esto significa para nosotros
Todavía no hay autoservicio abierto para cualquiera. De momento, las campañas se gestionan a través del equipo de OpenAI Ads Solutions o agencias asociadas, aunque la propia compañía ha dicho que el acceso de autoservicio mediante su Ads Manager va a estar disponible pronto.
Esto encaja con algo que llevo tiempo viendo venir. Google Ads y Meta llevan años siendo el terreno conocido, pero cada vez hay más señales de que las búsquedas y las decisiones de compra van a pasar también por asistentes de IA, no solo por buscadores tradicionales. Si eso se confirma, dentro de un tiempo vamos a tener que pensar en ChatGPT como un canal más dentro de la estrategia.
De momento no hay prisa. Autoservicio todavía no hay, y cuando llegue, como con cualquier plataforma nueva, va a tener rodaje, aprendizaje y seguramente cambios de criterio sobre la marcha. Pero merece la pena tenerlo en el radar desde ya, aunque solo sea para no llegar tarde.
Llevamos años acostumbrados a que la publicidad digital tenga un puñado de plataformas fijas. Esto es la primera señal de que esa lista está a punto de ampliarse.