Palabras clave negativas en Google Ads: cómo las gestiono desde el primer día

Elegir qué palabras quieres captar es solo la mitad del trabajo. La otra mitad es decidir qué búsquedas no quieres pagar, y esa parte se descuida más de lo que debería.

Las palabras clave negativas son los términos que excluyo para que el anuncio no salte en búsquedas que no me interesan. Si vendo un servicio de pago y alguien busca «gratis», «trabajo» o «cursos», ese clic no va a convertir nunca. Y sin embargo he visto cuentas llevar meses funcionando sin una sola negativa cargada.

Por qué las meto desde el día uno

No espero a ver qué pasa. Desde que lanzo una cuenta ya sé que Google va a intentar estirar el alcance de las palabras clave todo lo que pueda, sobre todo con el peso que tiene ahora la IA en el matching. Aunque uses concordancia de frase o exacta, el sistema interpreta la intención de búsqueda con bastante libertad, y eso significa que te va a llevar tráfico que técnicamente «encaja» pero que en la práctica no tiene nada que ver con lo que ofreces.

Así que cargo una primera lista de negativas antes de lanzar la campaña, basada en sentido común y en lo que sé del negocio del cliente. Si es un servicio B2B de pago, fuera «gratis», «gratuito», «trabajo», «empleo», «curso», «plantilla», «ejemplo». Si vende algo específico, excluyo también variaciones que puedan confundirse con productos o marcas que no son los suyos.

La primera revisión, semana a semana

El primer mes de cualquier cuenta lo reviso cada semana. Sin excepción. Es la fase en la que más aprendes de cómo se comporta esa cuenta en concreto, porque cada negocio tiene sus propias búsquedas raras que nadie predice desde el despacho. Entro en el informe de términos de búsqueda, miro qué está disparando clics e impresiones que no tienen sentido, y voy negativizando sobre la marcha.

Es la parte del trabajo que menos glamour tiene y más dinero ahorra. Un presupuesto ajustado se puede ir entero en un par de semanas si dejas que la máquina decida sola qué búsquedas encajan.

Después, cuando la cuenta ya rueda

Pasado ese primer mes, la frecuencia baja. Depende del volumen de búsqueda de la cuenta, pero suelo pasar a revisar cada dos semanas, y con cuentas ya muy asentadas y estables, una vez al mes es suficiente. No porque deje de ser importante, sino porque la cuenta ya ha aprendido y el ruido se reduce.

Aun así, nunca lo dejo del todo. Google sigue ampliando el alcance de las búsquedas con el tiempo, entran productos o servicios nuevos, cambia el catálogo del cliente, aparecen tendencias de búsqueda estacionales. Si dejas de mirar el informe de términos, antes o después vuelve a colarse gasto que no tenías intención de pagar.

Algunos ejemplos que suelo excluir

Estos son tipos de términos que aparecen con frecuencia y que casi siempre acabo negativizando, aunque cada cuenta tiene los suyos propios.

  • Búsquedas de empleo relacionadas con el sector («trabajo en…, «ofertas de empleo»)
  • Contenido gratuito o formativo cuando el negocio no lo ofrece («curso gratis», «plantilla excel gratis», «tutorial paso a paso»)
  • Búsquedas informativas sin intención de compra («qué es», «cómo funciona», «diferencia entre»)
  • Nombres de competidores muy distintos en posicionamiento o ticket, cuando el cruce de tráfico no aporta nada

Ninguno de estos ejemplos vale para todas las cuentas por igual. Lo que en un cliente es ruido, en otro puede ser justo el tipo de búsqueda que quieres captar. Por eso la lista de negativas nunca es una plantilla que copio y pego, es un trabajo que hago cuenta por cuenta, revisando lo que esa cuenta en concreto está trayendo.

Negativizar bien no es una tarea de arranque que se hace una vez y se olvida. Es mantenimiento constante, y es de las pocas cosas en paid media donde el tiempo que le dedicas se traduce directamente en presupuesto que no se tira.

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