En qué me ayuda la IA en el día a día y lo que todavía no estoy aprovechando

Uso IA todos los días para trabajar, no para impresionar a nadie contándolo en LinkedIn.

De hecho me da alergia cuando alguien basa todo su valor añadido en que usa IA. Todos la usamos, nadie te contrata por eso, te contratan por lo que sabes tú en tu especialidad. Y precisamente por usarla tanto, veo clarísimo dónde le estoy sacando jugo de verdad y dónde sigo haciendo el trabajo a mano por pura inercia.

Lo que más uso

Es lo más tonto en apariencia. Grabo una nota de voz mientras conduzco, soltando una idea como en una conversación, sin estructura, a veces repitiéndome o cambiando de opinión a mitad de frase. Eso antes se quedaba en el móvil o en un Notion que no volvía a abrir. Ahora lo paso y sale con títulos, subtítulos, la entradilla que engancha, y yo lo reviso como si fuera un borrador de una becaria muy aplicada. Mi Claudia (Claude) conoce mi tono, mi contexto, mis negocios, así que me ayuda a poner eso en un texto que tiene sentido. Evidentemente lo reviso, sabemos que sigue cometiendo errores.

Con los informes de cliente pasa algo parecido. Le paso las métricas del mes de una cuenta y me devuelve dos bloques, uno en lenguaje de negocio para el cliente y otro técnico para mí, con el diagnóstico de qué ha pasado y por qué. Eso antes me llevaba tarde y media por cliente entre mirar números y redactar. Ahora reviso, ajusto lo que ha leído mal (porque a veces lo lee mal, ojo, no es magia) y en veinte minutos tengo el informe listo.

Y en la parte técnica de la web, tener a alguien que ya sabe que en Elementor Essential no hay CSS por widget, que el bug de las líneas montadas casi siempre es la unidad en px en vez de em, o que las entradas se escriben en Gutenberg y nunca con Editar con Elementor, me ahorra el paso de explicar lo mismo cada vez que toco algo.

Donde no la estoy usando y debería

Aquí está lo que más me fastidia reconocer. Tengo cuentas con dos y tres años de histórico y sigo revisando el informe de términos de búsqueda a ojo, semana a semana, campaña a campaña. Ahí hay un cribado de datos que le podría delegar sin perder criterio, dejar que me señale qué términos están cambiando de comportamiento o qué está empezando a moverse raro, y que yo llegue directamente a decidir, no a buscar la aguja en el pajar. Estoy en ello, pero todavía no lo tengo del todo integrado.

Tampoco he probado en serio a generar variaciones de copy para test A/B a partir de un mismo brief. Sigo escribiendo cada variante de anuncio a mano, una por una, cuando podría tener cinco de partida y quedarme solo con las dos que de verdad valen la pena pulir.

Y hay una tercera cosa que me interesa más que las otras dos juntas. Con el histórico de algunas cuentas, seguro que hay patrones de estacionalidad o de comportamiento de cliente que se me escapan porque no tengo tiempo de sentarme a mirar tres años hacia atrás con calma. Ahí gano criterio, con menos horas metidas.

No tengo ninguna prisa por meterlo todo de golpe. Cada pieza la incorporo cuando entiendo exactamente qué estoy delegando y qué sigo controlando yo. Pero tengo clarísimo que en los próximos meses voy a mover el foco de usar la IA para escribir más rápido a usarla para ver cosas que ahora mismo no veo.

Desde luego que no soy partidaria de delegar todo en la IA, creo que nadie lo es de verdad. Y en conversaciones informales, cuando alguien dice que nos va a hacer más tontos, siempre añado lo mismo. Probablemente, pero a mí me ayuda a dar un mejor servicio a mis clientes.

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